Recupera la chispa con tu pareja

Recupera la chispa con tu pareja

Si crees que tu relación corre peligro, prueba esta estrategia: vuelve a enamorarte. Se puede hacer. Según el psicólogo y sexólogo Antonio Bolinches, “una de cada tres parejas con 10 años de convivencia ha tenido que superar alguna crisis“. Lo han logrado y siguen juntos. Encontrar el camino de vuelta a la felicidad conyugal puede ser más fácil de lo que crees. Pero para poder salvar tu matrimonio, primero tienes que identificar qué es lo que está fallando en tu relación. ¡Descubre cómo puedes hacer realidad el “felices para siempre”!

PROBLEMA Nº 1: NERVIOS A FLOR DE PIEL

En épocas de estrés, esperamos que nuestra pareja sea el apoyo que necesitamos. Pero no siempre es fácil. Normalmente, llegas a casa con la adrenalina a tope y cansado de tantas horas de trabajo. En casa ya no aguantas nada y acabas pagando con tu mujer el estrés provocado por otros durante el día. “Lo primero que hay que hacer es entender lo que pasa y no atribuírselo a la falta de amor. El estrés es un desequilibrio químico y si se prolonga en el tiempo, hay que tratarlo“, dice la sexóloga y antropóloga Pilar Cristóbal.

Aunque las estadísticas dicen que las enfermedades psicológicas inciden más en las mujeres que en los hombres, según Cristóbal, “lo que demuestran los estudios es que los hombres no recurren a los profesionales y ellas sí. Por ello, las mujeres quedan reflejadas”, matiza. Para la sexóloga, la pareja funcionará si se entiende como un espacio compasivo y comprensivo “en el que estar juntos para echarse una mano y recorrer un mismo camino”.

Solución: espera 15 minutos para hablar con tu pareja cuando vuelvas a casa

Se ha estudiado que los 15 primeros minutos en una relación de pareja al reencontrarse al final de día es un tiempo muy peligroso en el que es mejor no intercambiar muchas palabras, afirma la escritora y especialista en sexualidad Alicia Gallotti. “Existe un tiempo de acomodación de la realidad de fuera a la de dentro del hogar. Al llegar a casa, te relajas y dejas atrás todo lo demás pero a su vez tampoco has cogido el ritmo de dos. Por ello, durante esos 15 primeros minutos es mejor evitar el contacto con tu compañera. Hay que tener autocontrol y estar alerta porque durante este intervalo lo puedes estropear todo por menos de una tontería”, defiende.

PROBLEMA Nº 2: NO TE DAS CUENTA DE LO QUE LE PASA A TU PAREJA

Los momentos de estrés, de tensión en el trabajo o la pérdida de este afectan a los dos miembros de la pareja. Este nerviosismo hace que, debido a la confianza, uno le vomite al otro todo lo negativo, considera Gallotti. Estas discusiones pueden llevarte a visualizar a una mujer ideal que no se comportaría de esta manera y con la que todo sería maravilloso.

“El problema es que a la persona que no maneja bien su estrés ni modifica su comportamiento le va a seguir pasando lo mismo en otras hipotéticas relaciones ya que volcará sus miedos y su inseguridad con quien más confianza tenga”, comenta la especialista.

Solución: cambia el ataque por la comprensión

Es necesario usar más la lucidez y no negar lo que te está pasando. Tienes que evitar llegar a casa y decirle a tu mujer que estás histérico y que le vas a saltar a la yugular. Al final, cada uno le acaba echando las culpas al otro y no asume su propio comportamiento. Para Gallotti, hay que usar el compañerismo en vez de la bayoneta.

El ataque es el método que más se usa porque es el modelo de pareja que seguían nuestros padres y abuelos. “Si abandonamos ese esquema y hablamos con compañerismo, habrá un día en que os tiraréis los trastos por la cabeza pero del mismo modo lloraréis abrazados, os preocuparéis juntos o decidiréis no hacerlo,tomaos un buen cava y acabad echando un buen polvo“, certifica.

PROBLEMA Nº 3 : EN EL LADO EQUIVOCADO DEL DESEO

Según varios estudios, el 70% de las mujeres españolas le da más importancia al sexo en una relación de pareja que los hombres (56%), un resultado que sorprende. Para el psicólogo Antonio Bolinches, “la inhibición del deseo es uno de los grandes problemas de las parejas estables y puede estar provocado tanto por variables externas al matrimonio (estrés, trabajo, etc.) o por la propia dinámica de la pareja”.

Solución: recurre a la ternura para compensar la falta de sexo

Cada vez pasa más que a quien les duele la cabeza es a los hombres en lugar de a las mujeres. Por ello, durante el tiempo de estrés tu pareja debe ser comprensiva y no insistir en que quiere tener sexo contigo porque es peor. Según Cristóbal, las mujeres necesitan sentirse deseadas pero especialmente queridas.

Por ello, recomienda compensar la falta de ganas con gestos de ternura. Ella se puede aliviar sexualmente por sí misma pero seguirá recibiendo el cariño que necesita y no se convertirá en una pesada que te diga “ya no me quieres” o “seguro que tienes a otra”. Si se trata de una situación puntual, cuando pase, las ganas de sexo aflorarán de nuevo.